domingo 29 de julio de 2007

PRESENTACIÓN


Este blog ha sido creado para dar información referente a las obras de Miguel Ángel Alloggio. También se puede leer en francés lo que se dice del autor y de cada uno de sus libros; para hacerlo hay que subir esta página más allá de los poemas publicados al final. Desgraciadamente, los fragmentos de cada libro y los poemas figuran sólamente en castellano. Que los traductores se las arreglen con eso.

Ce blog a été créé pour donner de l'information sur les écrits de Miguel Ángel Alloggio. On peut aussi lire en français ce que l'on dit sur l'auteur et ses livres; pour cela il faut remonter cette page au-delà des poèmes publiés vers la fin. Malheureusement, les fragments des livres et les poèmes ne figurent qu'en castillan. Que les traducteurs se débrouillent avec ça!



AUTOBIOGRAFÍA

Miguel Ángel Alloggio, Buenos Aires, 1955. Autodidacta.
A partir de 1973 participé activamente en la creación de una revista underground de rock (El Hemofílico), aunque de marcada tendencia surrealista. En 1977, la dictadura de aquella época prohibió dicha publicación y pasé cuatro meses en la cárcel. Al salir descubrí que algunos de mis amigos y vecinos del barrio habían desaparecido misteriosamente; y me fui del país. Viajé a dedo, pasando por casi todos los países de América Latina y llegué a Méjico, donde gracias a las recomendaciones de Octavio Paz publiqué tres cuentos en suplementos culturales.
En 1980 volví a Buenos Aires, y al ver cuánto habían destruido el país, y cuánto aún la policía me acosaba, decidí exiliarme definitivamente en Francia. Pero antes de salir de Argentina, por indignación, quemé mis libros y mis escritos. Una vez en Francia dejé de hablar en castellano y aprendí el francés; tanto horror guardaba de la dictadura y de lo que los militares me han hecho siendo a penas un niño, que incluso esa única patria que es el idioma deseaba arrancarme del alma. En 1996, escribiendo en francés unos cuentitos para mis hijos, me empezaron a salir, en castellano, extrañas e inquietantes historias. Y comencé a darme cuenta de que ellas me traían todo el pasado que durante dieciséis años traté de destruir.

De esta manera van apareciendo mis libros:

1) TRISTES METONIMIAS
2) EL AMOR AHOGADO
3) EL TESORO DEL ODIO
4) LOS ENCONTRADOS

TRISTES METONIMIAS



EL HOMBRE AFUERA

(este es uno de los cuentitos del libro)


Por la ventana de casa vi que había empezado a nevar. Miré hacia la calle, los coches empezaban a cubrirse bajo esa cosa blanca, fría y desabrida que es la nieve. Barriendo el panorama con la vista algo me molestó: sobre las escaleras de piedra de la iglesia dormía un ser humano. Se me ocurrió en ese momento ir a buscarlo, traerlo y hacerlo dormir en el suelo de la cocina; después, poco después advertí la imposibilidad de hacerlo entrar donde vivo. El hombre seguramente apestaba, se ensuciaba encima y la cabeza ya no le funcionaba correctamente. Imaginé que durante la noche sería capaz de matarme a palazos o a cuchillazos para robarme algo que al otro día vendería para comprarse una botella de vino y un paquete de cigarrillos. Finalmente le deseé la muerte; la muerte como un alivio para su sufrimiento, ese sufrimiento que nada ya, si no solamente la muerte detendría en el curso de esa vida de desgraciado que el pobre soportaba.

Ya eran más de las once de la noche y me fui a dormir. Sentía el calor agradable de la cama, la suavidad de mis sábanas limpias. Pensando siempre en ese pobre diablo quise llamar por teléfono a los bomberos, o a la policía, para que lo vengan a rescatar del frío. Pero no lo hice; volví a pensar que había que dejarlo morir de una buena vez. Y me dormí.

No sé qué hora era cuando me desperté. Sé solamente que vistiéndome, sin encender la luz, miré por la ventana y volví a verlo y salí con una masa en la mano. Todo estaba en silencio, todo el mundo dormía. Desde abajo miré hacia todos lados y nadie miraba por ventana alguna. Entonces me le acerqué, retiré los trapos que lo cubrían y levanté la masa para destrozarle la cabeza. Cuando vi su rostro no pude hacerlo, y grité. Mi propio grito me despertó, estaba empapado de sudor y temblando de espanto. El hombre ese, no sé si el de afuera o el de mi sueño, era yo.



Septiembre 2008:

Tristes metonimias acaba de firmar su contrato de edición con

BAILE DEL SOL

EL AMOR AHOGADO

EL AMOR AHOGADO es una novela corta que nació de una carta que escribía para mi hija. En esa carta le contaba cómo había llevado al hospital a la vecina del primer piso del inmueble donde vivía, en Nantes. Terminando la carta tuve la idea, pero contaba solamente con el principio, el fin y un gran vacío entre los dos; había que inventar el contenido. El tema me parecía banal, pues reflejaba mi realidad, sin interés para nadie, y me parecía ridículo hablar de esas cosas. Fue pocos días después, que la lectura de Michel Houellebecq me ayudó a comprender que la extrema sinceridad da a la literatura lo único que interesa: la verdad.

Pequeño resumen: Jorge, un pintor decadente, al llegar a los cuarenta se interna en una profunda soledad social y sexual que lo sorprende y lo aterroriza porque nunca antes la había experimentado. Una noche, acompaña a su vecina embarazada a la maternidad y de regreso se hunde en recuerdos no muy lejanos que empiezan a traumatizarlo hasta que descubre hechos terribles. En este libro, creo, hay una buena dosis del género policial.




PRIMERA PARTE
(fragmento)

I
A LA MATERNIDAD


Hoy, domingo 19 de Diciembre de 2001, a las dos y media de la mañana, Yuri me llamó por teléfono para decirme que Sara ya estaba por dar a luz. La llamada no me sorprendió, pues ya me habían dicho que contarían conmigo para llevarlos al hospital. Le dije que fuese a buscarla y que viniesen a casa inmediatamente. Había esperado con impaciencia ese momento.
Atándome los cordones de los zapatos me pregunté por qué Yuri no había golpeado a mi puerta, por qué no había tocado el timbre, que se escucha muy bien y en todo mi departamento, por qué no hizo esas cosas que a mí me parecían lógicas, en vez de salir a la calle para llamarme por teléfono desde la cabina que está a doscientos metros del inmueble en el que vivimos.
–En verdad –concluía mientras los oía bajar las escaleras disputándose– hay personas que para arreglárselas en la vida utilizan circuitos que yo encuentro absurdos. ¡Pero que funcionan! Lo que prueba que es cierto que todos los caminos llevan a Roma y que haciéndome viejo me vuelvo intolerante.
Ya estaban en casa; Yuri parecía vibrar de miedo o de bronca, estaba blanco, y el labio inferior se le caía y le temblaba como si fuera a ponerse a llorar de congoja o a dar golpes de cólera; expresaba, con sus miradas y con sus muecas, un cierto rencor traicionero contra Sara. Siempre en titubeos logró reprocharle algo, no recuerdo bien qué; deduje tan sólo que ella no comprendía y no hacía un no sé qué como él deseaba que lo comprendiera y que lo hiciera. Entre ellos siempre hay cosas así desde que se conocieron, como si se hubiesen encontrado únicamente para que haya reproches.
Mientras tanto Sara lloraba como una boba y no dejaba de exclamar “me duele, me hace mal”; y yo, respaldado contra el refrigerador, mirando el vientre hinchado de mi vecina sobre el que caían sus enormes lágrimas de boba, saboreaba el cafecito que me había recalentado. Lo recuerdo aún: ella llevaba un vestido de algodón fino, de fondo beige claro y florcitas pequeñas impresas en desparramo por encima; sus lágrimas caían todas sobre el tejido de su atuendo y éste las retenía denunciándolas con una aureola grandota, que me hizo pensar en la sombra de un paracaídas por encima del feto, que ya empezaba a darse vuelta en el espacio del vientre de su madre, como un paracaidista en el aire, cayéndose lentamente. Pude imaginar que Sara estaba sufriendo por el “aterrizaje”, y me di cuenta de que ya habían esperado demasiado, perdiendo una fortuna de tiempo entre ir a llamarme desde la cabina –¡qué idea!–, volver, subir al primer piso, bajar, entrar en mi departamento de la planta baja, esperar que me vistiese, que me recalentase un café y que me lo bebiese tranquilo mirando, por un lado a esa vecina mía –ya lo dije–, llorar sobre su vientre hinchado como el de un ladrón de sandías, y por el otro a Yuri, que tenía el blanco de los ojos más blanco que nunca, porque aquella noche abría grandes sus ojos negros para mirarme como lo vi mirarme: parado cerca de la puerta, con la valija llena de la ropa que se llevaban al hospital, mientras yo saboreaba mi café –insisto– como quien come chocolate en el cine ante una película de “Drama en la familia de al lado” o cosa por el estilo.
Los dedos de Yuri no se detenían, parecían escorpiones que iban y venían frotando la empuñadura de plástico de la valija cruzada ante sus piernas. Veía sus manos que transpiraban nerviosas y adivinaba en su mirada de impaciencia lo que deseaba de mí: saber si podría hacer el esfuerzo de apurar esa tacita de café y salir de urgencia. Sentí que me odiaba en ese momento; sentí desprecio hacia ellos. Un sentimiento criminal impregnaba mi corazón regocijándolo; sabía que los tenía a mi merced, que debían esperar por culpa mía, y eso aumentaba el delicioso sabor de mi negro café.
Creí en ese instante que el bebé ya asomaba su cabecita peluda entre las piernas de su madre, que seguía diciendo “me duele, me hace mal”, y pensé que tan sólo los calzones de Sara lo retenían, si calzones se había puesto...
– ¡Vayamos enseguida! –Exclamé de golpe, pensando que si seguía atrasando aquel evento Sara se quedaría pariendo en casa sin tener tiempo de subir a mi break para ir al hospital. Terminé el café, tomé un sobre que contenía un correo importante para depositar en un buzón en el camino hacia el hospital, la llave del coche y apuré el paso hacia la calle. Ellos me siguieron como niños al maestro.

EL AMOR AHOGADO
Editado por Baile del Sol
Tenerife, Islas Canarias, España,
www.bailedlsol.com
distribuidor en Madrid
MAIDHISA
916 702 189 - Fax.: 913 012 939

EL TESORO DEL ODIO

EL TESORO DEL ODIO es una de esas novelas que llegan al final y nos dejan pensando en cómo termina. Termina bien, termina mal, ¿termina? Lo importante es que nos deja pensando. Se la dediqué a Borges y a Schopenhauer; tendría que habérsela dedicado también a Michel Houellebecq, pues con el tiempo, y después de haber releído sus cosas, me doy cuenta de que se lo merece tanto como los otros dos.

Pequeño resumen:

El personaje principal es un hijo de labradores franceses que viven y trabajan en las mismas tierras desde hace siglos, tal vez desde siempre. Debido a los cambios que la economía del mundo moderno ha producido, ese personaje se encuentra obligado a irse al extranjero, donde comienza a descubrir una dualidad en sí y al mismo tiempo la muerte. Pero la muerte como paradoja.

Esta historia refleja una vez más la del exiliado que soy; el dolor del personaje (llamado Daniel como el de La possibilité d'une île), es el mío, y el amor entrañable que éste mismo muestra hacia su tierra natal, es el que yo siento hacia la mía. En EVARISTO CARRIEGO, Jorge Luis Borges nos dice que de la palabra labrador nos viene la palabra cultura; es de esto que comprendo que, si de la tierra recibe el hombre que la conoce su cultura, y si el idioma natal es para el escritor reflejo de tierra y de cultura, extirpado de la tierra que a uno lo ha hecho el idioma es su sola Patria. Con EL TESORO DEL ODIO he logrado ilustrar el amor por mis dos tierras, Argentina y Francia, y por cultura franco-argentina.


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Fue pensando en esta situación de amor y de odio entrecruzados, y después de haber comprendido que todo es paradoja, que en un momento intuí que Joaquín era la materialización de mi dualidad: un ser cuya existencia sería imposible fuera del sufrimiento causado por mis necesidades metafísicas. También pensé que si lograba tenerlo al alcance y verlo, era a causa de esas necesidades, y que si la mayoría no encontraba a su doble respectivo se debía al hecho de vivir en una dimensión donde no se puede advertir que cada uno tiene un personaje igual a sí mismo; alguien que al principio se presenta como un fantasma entre las grietas de recuerdos resquebrajados, pero que a medida que aumenta la frecuencia de sus apariciones, se materializa y existe en carne y hueso no menos que nosotros mismos.





Editado por Proa Editores
(Sede de la Sociedad Argentina de Escritores. SADE)
Uruguay 1371 Buenos Aires

miércoles 8 de noviembre de 2006

LOS ENCONTRADOS

La parte central de esta novela corta (70 páginas) está compuesta por el relato de varios asesinatos imaginados después de una relectura del Asesinato como una de las bellas artes, del inmenso Thomas De Quincey. Recuerdo que lo escribí en Buenos Aires, en una pensión del barrio de Boedo que se encuentra a doscientos metros de la Biblioteca Miguel Cané, donde alguien, no menos inmenso que mi querido De Quincey, escribió ciertos textos que se ubican entre los más importantes de la literatura universal; esa misma pensión también se encuentra a quinientos metros de esa esquina nombrada al principio de uno de los más nostálgicos y bonitos tangos argentinos, que es Sur. Creo poder afirmar con modestia que mi texto se encuentra entre estas dos creaciones. Aunque según las matemáticas los doscientos metros son más cercanos que los quinientos.

Al resto de la arquitectura que arma esta novela lo escribí en Lyon, mientras con muchas ansias esperaba una nueva ida (o un nuevo regreso) a Buenos Aires. Creo que es esta espera lo que le da a este nuevo texto mío ese deseo de encontrar las causas y las consecuencias del pasado, del presente y del futuro que se ve entre páginas.

Esta novelita me sorprendió, puedo decir. Pues no me la esperaba, ni a ella ni a su género. Después de haber escrito EL TESORO DEL ODIO, que sigue siendo lo mejor que hice, creía que no me permitiría escribir otra cosa que estuviese por debajo, pero pensándolo bien noté que LOS ENCONTRADOS no es un “por debajo” denigrante, sino una cosa completamente diferente al TESORO DEL ODIO. Se trata de un policial, con ladrones que roban e incluso matan y con asesinos que incluso roban. Todo sucede en Argentina y en Francia, como en aquellos sueños que tuve en los años '80 en Francia; al despertarme nunca sabía si eran ciertos o falsos; si había estado aquella noche en Buenos Aires o si lo había soñado. Yo sé que estuve, pero no lo puedo probar ante aquellos que por la mañana me vieron caminando por las calles de Angers.



FRAGMENTO


–No. Te estoy diciendo la verdad; cumplo la orden que me dio Minerva. En lo que respecta al odio estás acertado: te odio, hijo de puta. –Y disparé tres balazos seguidos en el mismo agujero. Ninguna bala se le quedó adentro, como me lo había pedido Minerva cuando me dijo que le llenase la cabeza de plomo; las tres pasaron del otro lado y se metieron en el calefón, que estaba atrás.


Editado por Proa Editores
(Sede de la Sociedad Argentina de Escritores. SADE)
Uruguay 1371 Buenos Aires

jueves 10 de agosto de 2006

ALGUNOS POEMAS

MOBY DICK ET ULYSSE





Je me suis arrêté un jour
dans une exposition de baleines
et j’ai été charmé par une
qui était déguisée en sirène.

Elle me jetait des regards
dans son ballet aquatique
et moi tout jeune garçon
j’ai trouvé ça érotique.

Je l’ai invitée à sortir
boire un coup dans la piscine
et elle amoureuse de moi
m’a prié d’entrer dans la marine.

Navigant sur toutes les mers
elle me suivait dans l’eau
et pour aller avec ma sirène
j’ai fait couler mon bateau.

Oh! Sois maudite, poisson
l’orage te taille l’échine
je suis dans le fond de l’océan
et officier dans la marine.


ABEL




No me dejes ahora,
muérete mañana conmigo,
en el mismo ataúd,
en el mismo espejo.

Quédate entre mis seis maderas,
déjame ser el reflejo de tu sombra,
ven, déjame morirte
de ganas de morir contigo.


PLANOS






Todas las mañanas
me despertaban en la hoguera
los llantos de unos niños
que no dejaban de arder conmigo.

El insomnio había conquistado los espejos,
y las llamas, como los reflejos de todo,
se multiplicaban agrandando el mundo
que comenzó a llamarse sol,
donde comencé a arder
y ardo todavía entre inocentes.


COMO SI ETERNAMENTE FUERA


No sé cuál empieza cuál termina.
Somos y estamos para ser y para estar
temporalmente
y eso no tiene sentido.
Mañana estaremos y seremos
provisoriamente
porque los que nos recordarán
dejarán de ser y de estar
y serán a su vez recordados
hasta que ya no quede nadie
para estas cosas solamente nuestras, humanas.
Nuestros hijos son como nuestros muertos
y como nosotros mismos,
nacidos de la intención de prolongarnos,
de nuestra absurda voluntad de ser eternos.
No aceptar la muerte del muerto
es no aceptar la nuestra;
nunca lloramos al muerto, sino a nosotros mismos.
Más nos alegra el nacer del nacido
porque nos ilusiona,
nos hace creer que retenemos el tiempo.


SANTIAMÉN





Al situar los astros del universo
he separado la sustancia
de los envases humanos
–muñecos rellenos de fórmulas
matemáticas sin salida–;
he visto la Rosa inasible
y hacia ella he ido
cuando ya nada de la vida social
disipaba mis deseos en el cosmos.

“No los matemos, Majestad;
mejor enseñémosles a pensar
para que se maten solos y sin sangre.”
Pero vi que les enseñaban a creer
y engendraban cadáveres
que nacían muertos para multiplicarse.


ARGENTINA





Nadie pudo llegar al pie de las tumbas
en el fondo del agua color de león.
Las madres agotaron sus lágrimas,
los poetas escribieron elegías platónicas,
y en los prostíbulos del otro lado del mar
las sirenas ocultaron el cuchillo.

Inocencias rotas, civilización destruida,
lágrimas de dolor infinito,
muchachos como mi hermano,
como mis amigos y yo hemos sido...
Futuro asesinado en el vientre de mi tierra
donde las osamentas del genocidio alzaron
torres de gente desgarrada del alma de la Patria.


NÉBULA





Espejos o espejismos en manos
que extiendo hacia el lugar en que
¿estará el tesoro?
Son sabias dudas,
flores del muro de un convento
que nacen por la mañana
y mueren, o duermen.

¡El jorobado un fémur!
Ay, del labio.
Tontas hojarascas, confusión.
¿Por qué una apariencia de tragaluz
palidecería en el rincón de la bóveda?


LES VACANCES EN VENDÉE


à Bruno, frère de Michel en Particules


Une vachasse vint s’ajouter à ma queue

descendant lentement de la dune d'en face;

le soleil avait déjà quitté la cime des autres.

Elle attendait derrière moi en remuant un chapelet rouillé

fait avec de vises plates et des écrous marrons.

À gauche, le train vers le sud arrivait de l’ouest,

une vitre s’ouvrit, un arabe tombât près de la plage.

Les vacances en Vendée sont toujours ensoleillées,

avec des piques de nuages légers comme du tulle.

Deux petites pétasses pissaient devant de beaux mâles

qui regardaient leur poils frétiller entre les gouttes dorées,

restreinte, ma copine de queue rangea son chapelet dans sa chatte;

nous attendions poliment nous faire servir des frites.

As-tu du sommeil ou des somnifères?

As-tu un ornithorynque en cage dans ton congélo ?

As-tu envie de moi, de venir chercher les pas de prières

catholiques au fond de ce que j’ai dedans ?

Je n’ai jamais su si elle avait toujours était aussi grosse,

elle était moche et affreuse nue,

avec des boutons jusqu’à l’Avé Marie

et un nœud comme de cravate dans sa voix d’aluminium

qu’allait finir hélas par filtrer mon sperme après ses dents.


GASTRONOMIE DOMINÉE


C’était un bel endroit où ils allaient pour mourir,

après ça a été fermé parce qu'il y a eu des morts.

Maintenant on tue chez les gens, un coup de fils suffit;

les meilleurs sont ceux qui meurent tous seuls à la maison,

ça coûte moins cher à la SÉCU et le locataire suivant fait le ménage.

Grande mère est morte d’ennuit et papa du suicide,

grand père des hémorroïdes et maman du cholestérol;

j’ai eu même un frère qui est mort à la naissance.

C’est un lieu touristique, la naissance en été;

en hiver il fait trop froid, en automne un peu bien triste

et au printemps il n’y a rien à manger dans la tortue.

Le soleil couche toujours dehors en attendant l’entrepôt;

où on amènera les morts neufs pour raser, laver

et jeter en ordre dans un trou écologique et loin;

on en fabriquera un jour du saucisson pour les chiens

et du pâté en barquettes pour les rats d’aveugles;

le gouvernement y pense sérieusement

et ma voisine s’entraîne à empoisonner des arabes.

Feu ma mère aurait fait du hachis Parmentier.

elle faisait ça bien, ça attirait les pompiers à venir toujours dans notre HLM.

« Pas besoin d’incendie entre nous, ma patronne », plaisantait le plus gros,

le maigrichon se taisait, me laissait toujours la viande et mangeait la purée.

Vers sa fin feu mon père a fini cocu,

je crois que le hachis était trop bon pour le gros.

On verra le prochain, toujours avec de la bintje,

mais de la viande de morts, plus du tout de bœuf.

Les camions de La Poste ramènent déjà de gens de Roumanie;

on dirait des allemands tristes,

comme avec des défauts de fabrication trop à l’Est.

Certains bateaux bennent des africains sur Marseille;

de l’Amérique du Sud on ne ramène plus,

la viande trop sucrée ne plaisait même plus à nos vaches normandes.

J’ai gardé un gigot de chaque et même du chinois dans mon congélateur;

j'attends de ma cousine la recette de ma mère pour manger du gens.




martes 8 de agosto de 2006

PAGES EN FRANÇAIS

BIOGRAPHIE

Miguel Ángel Alloggio, Buenos Aires, 1955. Autodidacte.
En 1973, participe activement à la création d’une revue underground de rock El Hemofílico, revue à tendance surréaliste. En 1977, la dictature de l’époque interdit cette publication, il passe quatre mois en prison. A sa remise en liberté, il découvre que certains voisins et amis de Buenos Aires ont mystérieusement disparu ; il quitte son pays. Il voyage en stop, passant par la plupart des pays d’Amérique du Sud et arrive jusqu’au Mexique, où, grâce à l’aide d’Octavio Paz il publie trois nouvelles dans des suppléments culturels de journaux de province.
En 1980, pris par le mal du pays, il retourne à Buenos Aires ; tout s’était tellement abîmé et, la police se souvenant encore si bien de lui qu'il opte pour l’exil vers la France. Mais avant de partir, indigné, il brûle livres et écrits, et une fois en France, arrête complètement de parler son castillan natal et apprend le français. Il en était arrivé à vouloir effacer la Patrie que la langue natale représente pour un individu afin d’oublier à jamais les horreurs de la dictature militaire et tout le mal qu’elle a fait à son pays et à lui-même. Mais plus tard, en 1996, il s’est remis à écrire, en français, des petites histoires pour ses deux enfants et, sans vraiment s’en rendre compte, il en est revenu au castillan natal et d’étranges nouvelles sont sorties du plus profond de son âme. Plusieurs nouvelles sont nées de la même façon dans l’espace d’un mois, et ce fût comme ça, dans ces écrits, qu’il compris que le passé est indestructible car c’est bien son propre passé qui resurgissait ainsi.
Peu à peu, et par le même effet, sont nés, en France, les trois livres suivants :

TRISTES METONIMIAS (Tristes métonymies) St Gravé 56, Nantes 44
EL AMOR AHOGADO (L’amour noyé) Nantes 44
EL TESORO DEL ODIO (Le trésor de la haine) Toulouse 34


TRISTES MÉTONYMIES c’est mon premier livre. Pour le tester je l’ai envoyé à une vieille amie, grande lectrice, et elle m’a répondu en disant que mes histoires étaient d’un réalisme épouvantable. Elle ne se trompait pas. Je pense que l’intensité de l’effroi que mes nouvelles génèrent est équivalente à ma souffrance personnelle. Comme je l’ai dit dans mon autobiographie, ces nouvelles m’ont rapporté tout le passé que pendant seize ans d’exil j’avais voulu détruire ; il est donc logique qu’elles soient épouvantables. Il y a en qui, après avoir lu mes nouvelles, se sont éloignées de moi. « Je n’ai pas pu dormir pendant trois jours à cause de ton livre » - m’a-t-elle dit. Une autre fois encore, une éditrice de Buenos Aires, après avoir lu ce livre, m’a rendu l’original par-dessous la porte fermée à clef de son local ; tout en s’éloignant avec crainte vers le fond de sa caverne. Je pense qu’elle lisait trop de Jacques Prévert et de Garcia Lorca. Heureux soient-ils ceux qui n’ont jamais pu sentir la douleur de se savoir humain et mortel!

L’AMOUR NOYÉ c’est un roman court qui est né d’une lettre que j’écrivais pour ma fille. Dans cette lettre je lui détaillais comment j’avais amené accoucher ma voisine du premier jusqu’à l’hôpital, à Nantes. En finissant le courrier en question j’ai eu l’idée du roman. Au début j’ai cru que le texte serait une nouvelle de plus pour TRISTES METONYMIES, mais très vite, il s’est fait trop long. J’ai compris alors que le recueil de nouvelles s’arrêtait enfin et que je pouvais m’occuper d’autres choses.
J’avais le début et la fin, mais il me fallait découvrir, ou inventer, le chemin pour relier les deux. L’histoire me paraissait banale vu qu’elle était le reflet de ma réalité sans intérêt pour personne. Je trouvais ridicule de parler de ces choses, mais la lecture de L’extension du domaine de la lutte de Michel Houellebecq m’a aidé à comprendre que l’extrême sincérité sur des choses de la réalité sans importance apparente donne forcément une qualité naturelle aux choses. En disant ceci je pense à Kjell Askildsen, à Cioran, à Shopenahuer, bien sûr, le même Houellebecq et tant d’autres qui ne se donnent pas trop d’importance et brillent plus par la modestie que par un style trop chargé.
A propos, la lettre pour ma fille je l’avais écrite en français, pour cette raison, la première version de ce roman était en français. Mais, après coup, me traduire et me corriger moi-même me paraissait si bête et ridicule que j’ai tout cassé pour tout recommencer dès zéro avec mon castillan argentin.

LE TRÉSOR DE LA HAINE. Je pense que c’est le meilleur de mes trois livres ; d’une part, parce que, quand je l’ai écrit, j’avais réactivé une activité intellectuelle complètement abandonnée pendant mes premières seize années d’exilé, et aussi parce que j’avais enfin récupéré mon castillan, enrichi maintenant par la connaissance du français. En disant ça je me rappelle d’un personnage de Bioy Casares qui dit d’un autre personnage du même auteur : « Il ne connaissait ni le grec ni le latin, mais il les remplaçait très bien avec la connaissance qu’il possédait de l’anglais et du français ».
Je l’ai écrit à Toulouse, après avoir été déçu par une ville séparatiste et provinciale d’Espagne où les habitant existent avec l’intension permanente de prouver, avec des arguments complètement faux, chargés de haine et de ridicule, qu’ils ne sont pas des Espagnols, c'est-à-dire qu’ils ne sont pas ce qu’ils sont. Bien analysé, mon livre démontre ma sympathie pour une Espagne moderne et unie plutôt que séparée par un fanatisme de plus.
Le personnage principal, un fils d’agriculteurs français (gens du terroir, gens de culture dans le bon sens du terme), se trouve obligé, par des raisons économiques importantes, de s’installer en Espagne, sans avoir la possibilité de revenir au pays, où il est né et a appris à parler. Cet exil est en fait le reflet du mien; et on s’aperçoit que la mondialisation provoque, aussi dans des pays privilégiés par elle-même, un exode et un désarroi identiques à celui provoqué progressivement par la dictature militaire argentine de 1976. Ce que le capitalisme international a fait hier en Argentine pour s’approprier de toutes les richesses de ce pays –et aussi en beaucoup d’autres–, et ce que le même capitalisme d’économie libérale a fait en Europe et aux Etats-Unis avec lesdites richesses, avec le temps, paradoxalement, a donné le même résultat. En Europe il y a pas mal des pays qui se trouvent aussi bien abrutis par le foot que l’Argentine ou le Brésil ; malgré le fait qu’il mangent tous les jours et qu’ils peuvent s’acheter plus facilement des grosses bagnoles, avec la même finalité de soulager l’impuissance des masses face au système, ce sport se diffuse. « Ça y est! On a gagné ! On est les meilleurs! Allemagne est champion du monde! » crie la radio à la fin du Mariage de Maria Braund de Fassbinder, juste au moment où cette dernière, qui représente l’être national Allemand et qui arrive au sommet de son développement économique et social, se suicide.
J’ai dédié ce livre à Jorge Luis Borges et à Shopenhauer parce que le premier m’a conduit jusqu’à l’autre et que tous les deux m’ont aidé à comprendre le trésor de la haine.