sábado, 21 de mayo de 2011

PRESENTACIÓN


Este blog ha sido creado para dar información referente a las obras de Miguel Ángel Alloggio. También se puede leer en francés lo que se dice del autor y de cada uno de sus libros; para hacerlo hay que subir esta página más allá de los poemas publicados al final. Desgraciadamente, los fragmentos de cada libro y los poemas figuran sólamente en castellano. Que los traductores se las arreglen con eso.

Ce blog a été créé pour donner de l'information sur les écrits de Miguel Ángel Alloggio. On peut aussi lire en français ce que l'on dit sur l'auteur et ses livres; pour cela il faut remonter cette page au-delà des poèmes publiés vers la fin. Malheureusement, les fragments des livres et les poèmes ne figurent qu'en castillan. Que les traducteurs se débrouillent avec ça!



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viernes, 20 de mayo de 2011

BIOGRAFÍA

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Miguel Ángel ALLOGGIO, Buenos Aires 1955.
A partir de los 17 años de edad comencé a sentir la necesidad de escribir, y debido a que tan sólo contaba con mis estudios primarios me entregué a la estricta autodidaxia.
En 1972 conocí unos intelectuales surrealistas de Buenos Aires y gracias a que uno de mis poemas les gustó, fui invitado a integrar el grupo. Con ellos fundamos una revista surrealista en la que la música de rock era el arte principal, sin excluir la pintura y la poesía. Nuestra intención era demostrar que grupos como King Crimson, Pink Floyd…, o solistas como nuestro Luis Alberto Spinetta y otros (si sucediese hoy día, Alain Bashung sería incluído), eran la consecuencia de la misma necesidad metafísica que siempre habitó el alma humana de los poetas.
A esta revista la llamamos EL HEMOFÍLICO, y logró hacerse conocer en Buenos Aires con mucho éxito. En 1976 una cierta junta militar argentina tomó el poder por la fuerza y en enero de 1977 prohibieron nuestra publicación; dos de los integrantes del grupo fueron encarcelados durante cuatro meses. Uno de esos dos era yo. Una vez liberado, los policías y la nueva situación del país me hicieron comprender que mejor sería irme. Como no tenía dinero me fui “a dedo” (auto-stop), y subiendo así por Bolivia, Perú, Ecuador, etc… llegué hasta Méjico y los Estados Unidos.
En Méjico, y gracias al encuentro de unos poetas de ese país, conocí a Octavio Paz. Éste leyó algunos de mis cuentos y me puso en contacto con una agencia de noticias que me los compró y los publicó en diversos periódicos con el nombre de otro.
Al cabo de tres años volví a mi ciudad natal, y al verla tan estropeada y hundida en la desgracia decidí irme definitivamente a Europa. Pero antes de dejar mi querido país, sintiendo dolorosamente el sabor amargo del fracaso, quemé todos mis libros, mis discos, mis ropas y mis escritos. Llegué a Francia en mediados de 1981, y renuncié a escribir, a leer, a hablar el castellano y a decirle a quien fuera que un día había leído y escrito algo. Durante 14 años viví de esta manera.
Más tarde tuve dos hijos y empecé a inventar historias para ellos cuando los llevaba a dormir; después quise escribirlas y sin darme cuenta escribí en castellano. Pero como había casi olvidado mi idioma comencé nuevamente a leer, y a escribir y a continuar la autodidaxia que había abandonado al ver que la civilización había sido expulsada de mi Patria. Así nacieron mis cinco libros, lo que demuestra que Jorge Luis Borges no se equivocó al sentenciar:

“El pasado es indestructible, tarde o temprano termina por volver, y entre todas las cosas que vuelven con él siempre se encuentra el proyecto de destruir el pasado.”


TRISTES METONIMIAS (cuentos)
EL AMOR AHOGADO (novela)
EL TESORO DEL ODIO (novela)
LOS ENCONTRADOS (novela)
LA CINTA, Staranova Beth Yaacov (novela)

jueves, 19 de mayo de 2011

Entrevista video


Encuentro con Miguel Angel Alloggio par point_barre

Entrevista con EMOOBY












1- Háblenos de usted, ¿cómo relata su día a día?
De muy joven tuve la suerte de encontrarme con el oficio manual y artístico que ejerzo desde entonces. Es el oficio de tapicero. Acá en Francia, donde vivo, este oficio mío se practica con muchísimo respeto y al nivel más elevado al que se lo ha sabido llevar. Esto me permite no hacer un oficio o un “gana pan” de la costumbre que tengo de escribir. Nunca busco escribir; escribir es algo que me sucede cada tanto, y cuando eso llega se presenta como una necesidad que me captura y me aísla del mundo. Lo que sí he tratado siempre es impedirme escribir, pero los cinco libros que hice, más todos los correos, los ensayos o los poemas o aforismos que andan por todos lados y que a veces se pierden, prueban que nunca lo he logrado.
Vivo como todo el mundo, trabajo en un taller que me pertenece, sin empleados y sin jefe, y a nadie le digo nunca que escribí cosas.
2- ¿Por qué comenzó a escribir?
Nunca empecé a escribir, es escribir que empezó en mí. Y ahora me doy cuenta de que esto significa mi autenticidad. La gente piensa que puede ser lo que se le ocurre así por que sí, de un día para otro; un día se levanta con ganas de ser esto o aquello, se inscribe en la universidad, cursa estudios, y le dan un diploma de esto o de aquello. Pero la cosa no es así; si todos los que salen de bellas artes con un diploma bajo el brazo, o de filosofía y letras, o de…etc se encontrasen transformados en Klee, Max Erns, Fellini, Kafka, Kant, el mundo tendría solamente graduados de genialidad. Lo único que es necesario para poder escribir es tener necesidades metafísicas. Es necesario sufrir de esta necesidad como se sufre del hambre, y esto ninguna escuela se lo puede dar a nadie. Bien al contrario, es más probable que se lo quite.
Cuando yo tenía diez años, mi abuela de parte de mamá, que era de Muros en España, me contó una anécdota sucedida según ella en ese pueblo suyo de Galicia. Semanas más tarde, la mamá de papá, que era de Nápoles, en Italia, me contó la misma historia y me dijo que había sucedido en su barrio de la ciudad de Nápoles. Entonces yo, para divertirme con mis dos abuelas la escribí, hice una copia para cada una y se las di. Mi historia sucedía en Argentina, con un gaucho de La Pampa. Nos reímos mucho las dos viejas y yo. A ese cuento lo volví a escribir y a transformar hace pocos años cuando en Bretaña, Francia, la abuela de una amiga que era de Brest me volvió a contar la misma historia. Divertidísimo, ¿no que sí? Se lo puede leer en mi libro de cuentos editado en España, el libro se titula TRISTES METONIMIAS, y el cuento LA CASONA.
3- ¿Cómo retrata la literatura en el siglo XXI?
Pienso que en este siglo que comienza la literatura desaparecerá y será reemplazada por otra cosa parecida. Esto se debe a que los editores tan sólo editan lo que desean vender, si es bueno o malo no les interesa puesto que ellos tienen el poder de hacerle pensar a la gente que éste o aquel es un buen escritor. Un ejemplo claro es el último premio Nobel de literatura, el peruano que lo recibió es un escritor de lo más bajo que se conoce, creo que para ganarle en el “menos diez” hay que llamarse Octavio Paz. También en el mundo editor intervienen los intereses políticos, un país adinerado puede hacer hablar de sus escritores o artistas para mejorar su imagen. Tengo el ejemplo de España, que se compra cineastas o futbolista extranjeros, les da la nacionalidad española y una reputación a veces inmerecida y nos los mete hasta en el plato de sopa de cada día. También hacen lo mismo con escritorzuelos de ellos, el problema es que en España hablan tan mal que el nacimiento de un buen escritor español es imposible, a no ser que la persona se vaya desde una edad temprana al extranjero y aprenda a construir conceptos con otro idioma o con otro castellano que el español, ídem por todos los dialectos o españolerías que hablan en ese país de separatistas que en vez de explotar implota cada vez peor. Un idioma es como materiales o herramientas de construcción, si los andamios o las vigas no encajan con lo que se desea realizar, una vez terminado el edificio se viene abajo. Los españoles quieren decir una cosa y dicen otra, como pasa con el leísmo. Para comprenderlos hay que andar adivinando. Con los escritores españoles pasa lo mismo que con Roberto Arlt, uno puede llegar a comprender lo que quisieron decir, pero la cuestión es que también comprende que no lo dijeron.
Recuerdo que antes de la dictadura que la CIA y sus países cómplices nos pusieron en el 74 en Argentina, el 60% de las editoriales de lengua castellana era argentino, un 20% era mejicano y el otro 20% era español. Después, y gracias a esa dictadura, España compró todas nuestras editoriales –se puede pensar, como yo lo pienso, que las robó, como el petróleo, la prensa la radio la televisión y todo lo que ahora posee y que era nuestro. Los intereses son económicos, pero sobre todo estratégicamente políticos, y ésta es una de las razones por las cuales la literatura de calidad y la cultura se irán muriendo.
Me parece que para España reservo un cachorrito de mi perra que es igual al que los armenios le reservaron eternamente a Turquía.
4- ¿Se considera un escritor exitoso?
Sí porque logré escribir libros que me gustan mucho y sé que son muy buenos. No porque no soy reconocido ni popular. Su pregunta me recuerda la historia del crimen perfecto. Se la cuento: un hombre asesina a su esposa de un palazo en la cabeza. La policía lo busca, lo captura y va a la cárcel. Unos piensan que ese crimen no es perfecto porque el hombre es descubierto. Yo pienso que se equivocan porque la víctima se murió del cachiporrazo del marido, ergo, el crimen es perfecto. Ergo, yo soy un escritor exitoso.
5- ¿Cómo evalúa su trabajo en los últimos años?, ¿qué opinan sus amigos sobre su trabajo?
Amigos no tengo, pero las pocas personas que admiro y respeto y que saben que escribo encuentran que mis libros son muy buenos. Discúlpeme que diga lo que acabo de escribir, pero es cierto que dicen eso. En Buenos Aires hay un señor que hace publicidades allá para las televisiones de acá en Europa; él piensa que yo soy el mejor escritor argentino de la actualidad. Discúlpeme nuevamente, pero yo, el tapicero que de tanto en tanto lee a Schopenhauer, a Borges y a otros muy pocos, pienso que ese señor argentino tiene razón, únicamente si consideramos lo que nos muestran, no si consideramos lo que no se puede leer porque no se edita. Pienso que si tenemos en cuenta las cosas que nosotros los argentinos hemos sufrido desde aquel 1974 al que antes hice alusión, podríamos suponer que debe haber en mi país un número increíble de escritores que escribieron historias maravillosas y que el poder central no edita porque esos textos podrían reconstruir en el espíritu de nuestra gente lo que los ladrones asesinos rompieron. ¿Cómo piensa Usted que podremos esperar que nos editen si los que tienen el poder de hacerlo son los mismos que nos analfabetizaron de vuelta para robarnos mejor?
6- ¿Qué ha hecho para mejorar sus trabajos?
Escribir mejora o no lo que uno es; escribir, entonces se mejora o no por sí mismo mejorando o no a su vehículo, que es el que se sienta ante el teclado o toma el lápiz.
Todo el día me la paso pensando en cómo voy a decir esto que pienso sobre esto o aquello. A veces hablo con alguien y trato de explicar mis ideas, pero mis frases nunca dicen con precisión lo que pienso. Entonces me siento a escribir y es así que esa precisión deseada se realiza. Creo que el estilo viene con la comprensión del universo, no con el aprendizaje de una técnica. Con esto volvemos a lo de las escuelas; las escuelas nos enseñan técnicas de escritura, nunca la manera de comprender el mundo. Un ejemplo es Juan José Saer; este argentino tenía una técnica preciosa, a mí me hubiese gustado tener un dominio del idioma como el que demostró tener, pero era víctima de la soberbia y de la vanidad que siempre le impidieron la humildad de rendirse a las evidencias del universo. Odiaba a Borges, en todos sus ensayos no hizo sino calumniarlo y mentir sobre su persona. Comprender el universo significa rendirse a las evidencias que lo habitan, reconocer la verdad incluso sobre nuestros afectos más profundos. Si un escritor persiste en pensar, como persistió Saer, que es una divinidad exenta de todo cuestionamiento, hace como ese otro que pensaba que todas las mujeres son Santas menos su madre, y aunque escriba muy bien nunca logrará hacer cosas simples e inmensas como por ejemplo La Metamorfosis de Kafka o El hombre de la esquina rosada de Borges. Uno termina de leer esos dos textos que acabo de citar y se dice bup…, pero pasan dos días, una semana, un mes, años… y todavía están ahí, dando vueltas en nuestra cabeza. Finalmente comprendemos que hemos leído textos maravillosos y que la modestia y la humildad de sus autores eran admirables, tanto que hay quienes no se pueden morir si no los leen, como era el caso de Juan Carlos Pilar, un personaje de uno de mis cuentos. Esto es lo único que cuenta y que hace una literatura como yo la amo.
7- ¿Ya participó en algún concurso literario? ¿Cuál?
No porque no sé lo que hay que hacer para inscribirse. Mi ideal es encontrar un agente literario que haga todas esas cosas por mí, una especie de Superman comercial que haga de mí un producto de consumo como hicieron con Michel Houellebecq, que a pesar de ser muy bueno y lo mejor del presente es comprado por una clientela de idiotas que lo leen, no comprenden ni jota de su dolor ni de su comprensión del mundo pero se quedan contentos porque piensan que si compran Houellebecq no son como la mayoría.

8- Denos su opinión con relación al nuevo formato que EMOOBY utiliza.
Está bien, creo. Sobre ese punto también soy bastante ignorante. Cada vez que tengo que hacer algo en Internet le pido a mi hijo que lo haga por mí. Para mí el ordenador es ante todo una máquina de escribir maravillosa, mágica.
9- ¿Qué evaluación hace de las nuevas tecnologías y de la transformación del libro en los tiempos de hoy?
No me agrada oponerme a la evolución de las cosas, incluso si observo que se van poco a poco “al muere”, como dicen los argentinos. Nada se pierde, todo se transforma; pienso que no está ni bien ni mal. Todo es paradoja y eso también.
10- ¿Alguna vez había pensado publicar en formato virtual?
No y sí. No, cuando no existía el formato virtual; sí cuando apareció y supe de su existencia.
11- ¿Qué lo llevó a publicar con EMOOBY?
EMOOBY me envió un correo electrónico. No sé cómo supieron que yo existía y había escrito cosas. Inmediatamente intuí que era gente seria y dinámica; me agradó saberlos de Portugal, y les propuse una novelita que me gusta mucho y después otra, diferente, que considero como lo mejor que escribí.
12- ¿Qué opina sobre el trabajo y desempeño de EMOOBY?
Muy bueno. Responden a mis correos, muestran mucho respeto y modestia, y le dan para adelante con muy buena energía. A lo mejor tengo suerte y ellos me ponen en relación con un agente literario lleno de dinamismo como EMOOBY.

miércoles, 18 de mayo de 2011

TRISTES METONIMIAS




Pienso en un poema de Borges: Del rigor en la ciencia, donde habla de un mapa del imperio, levantado por los colegios de cartógrafos, que tenía el tamaño del imperio y coincidía puntualmente con él, y que más tarde sería abandonado con impiedad a las inclemencias del sol y del invierno por las generaciones siguientes, menos adictas al estudio de la cartografía.
Ahora existe, abandonado, el mapa de Buenos Aires, que es tan grande como Buenos Aires y coincide puntualmente con él.
En mi memoria entro y salgo del mapa continuamente, y seguido paso ante la biblioteca Miguel Cané, ya sea cuando transito por el mapa o por Buenos Aires. Siempre tengo que cortar la vegetación que crece hasta mi ventana y permite que los monitos y las ratas trepen, entren en mi cuarto y destruyan los libros creyendo que se trata de alimentos resecos y perdidos. Sé, que en la mayoría de las ciudades del mundo sucede más o menos lo mismo.


EL HOMBRE AFUERA
(este es uno de los cuentitos del libro)


Por la ventana de casa vi que había empezado a nevar. Miré hacia la calle, los coches empezaban a cubrirse bajo esa cosa blanca, fría y desabrida que es la nieve. Barriendo el panorama con la vista algo me molestó: sobre las escaleras de piedra de la iglesia dormía un ser humano. Se me ocurrió en ese momento ir a buscarlo, traerlo y hacerlo dormir en el suelo de la cocina; después, poco después advertí la imposibilidad de hacerlo entrar donde vivo. El hombre seguramente apestaba, se ensuciaba encima y la cabeza ya no le funcionaba correctamente. Imaginé que durante la noche sería capaz de matarme a palazos o a cuchillazos para robarme algo que al otro día vendería para comprarse una botella de vino y un paquete de cigarrillos. Finalmente le deseé la muerte; la muerte como un alivio para su sufrimiento, ese sufrimiento que nada ya, si no solamente la muerte detendría en el curso de esa vida de desgraciado que el pobre soportaba.

Ya eran más de las once de la noche y me fui a dormir. Sentía el calor agradable de la cama, la suavidad de mis sábanas limpias. Pensando siempre en ese pobre diablo quise llamar por teléfono a los bomberos, o a la policía, para que lo vengan a rescatar del frío. Pero no lo hice; volví a pensar que había que dejarlo morir de una buena vez. Y me dormí.

No sé qué hora era cuando me desperté. Sé solamente que vistiéndome, sin encender la luz, miré por la ventana y volví a verlo y salí con una masa en la mano. Todo estaba en silencio, todo el mundo dormía. Desde abajo miré hacia todos lados y nadie miraba por ventana alguna. Entonces me le acerqué, retiré los trapos que lo cubrían y levanté la masa para destrozarle la cabeza. Cuando vi su rostro no pude hacerlo, y grité. Mi propio grito me despertó, estaba empapado de sudor y temblando de espanto. El hombre ese, no sé si el de afuera o el de mi sueño, era yo.



Editado por Baile del Sol
Tenerife, Islas Canarias, España,
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martes, 17 de mayo de 2011

EL AMOR AHOGADO


EL AMOR AHOGADO
es una novela corta que nació de una carta que escribía para mi hija. En esa carta le contaba cómo había llevado al hospital a la vecina del primer piso del inmueble donde vivía, en Nantes. Terminando la carta tuve la idea, pero contaba solamente con el principio, el fin y un gran vacío entre los dos; había que inventar el contenido. El tema me parecía banal, pues reflejaba mi realidad, sin interés para nadie, y me parecía ridículo hablar de esas cosas. Fue pocos días después, que la lectura de Michel Houellebecq me ayudó a comprender que la extrema sinceridad da a la literatura lo único que interesa: la verdad.
Pequeño resumen: Jorge, un pintor decadente, al llegar a los cuarenta se interna en una profunda soledad social y sexual que lo sorprende y lo aterroriza porque nunca antes la había experimentado. Una noche, acompaña a su vecina embarazada a la maternidad y de regreso se hunde en recuerdos no muy lejanos que empiezan a traumatizarlo hasta que descubre hechos terribles. En este libro, creo, hay una buena dosis del género policial.

PRIMERA PARTE
(fragmento)

I
A LA MATERNIDAD


Hoy, domingo 19 de Diciembre de 2001, a las dos y media de la mañana, Yuri me llamó por teléfono para decirme que Sara ya estaba por dar a luz. La llamada no me sorprendió, pues ya me habían dicho que contarían conmigo para llevarlos al hospital. Le dije que fuese a buscarla y que viniesen a casa inmediatamente. Había esperado con impaciencia ese momento.
Atándome los cordones de los zapatos me pregunté por qué Yuri no había golpeado a mi puerta, por qué no había tocado el timbre, que se escucha muy bien y en todo mi departamento, por qué no hizo esas cosas que a mí me parecían lógicas, en vez de salir a la calle para llamarme por teléfono desde la cabina que está a doscientos metros del inmueble en el que vivimos.
–En verdad –concluía mientras los oía bajar las escaleras disputándose– hay personas que para arreglárselas en la vida utilizan circuitos que yo encuentro absurdos. ¡Pero que funcionan! Lo que prueba que es cierto que todos los caminos llevan a Roma y que haciéndome viejo me vuelvo intolerante.
Ya estaban en casa; Yuri parecía vibrar de miedo o de bronca, estaba blanco, y el labio inferior se le caía y le temblaba como si fuera a ponerse a llorar de congoja o a dar golpes de cólera; expresaba, con sus miradas y con sus muecas, un cierto rencor traicionero contra Sara. Siempre en titubeos logró reprocharle algo, no recuerdo bien qué; deduje tan sólo que ella no comprendía y no hacía un no sé qué como él deseaba que lo comprendiera y que lo hiciera. Entre ellos siempre hay cosas así desde que se conocieron, como si se hubiesen encontrado únicamente para que haya reproches.
Mientras tanto Sara lloraba como una boba y no dejaba de exclamar “me duele, me hace mal”; y yo, respaldado contra el refrigerador, mirando el vientre hinchado de mi vecina sobre el que caían sus enormes lágrimas de boba, saboreaba el cafecito que me había recalentado. Lo recuerdo aún: ella llevaba un vestido de algodón fino, de fondo beige claro y florcitas pequeñas impresas en desparramo por encima; sus lágrimas caían todas sobre el tejido de su atuendo y éste las retenía denunciándolas con una aureola grandota, que me hizo pensar en la sombra de un paracaídas por encima del feto, que ya empezaba a darse vuelta en el espacio del vientre de su madre, como un paracaidista en el aire, cayéndose lentamente. Pude imaginar que Sara estaba sufriendo por el “aterrizaje”, y me di cuenta de que ya habían esperado demasiado, perdiendo una fortuna de tiempo entre ir a llamarme desde la cabina –¡qué idea!–, volver, subir al primer piso, bajar, entrar en mi departamento de la planta baja, esperar que me vistiese, que me recalentase un café y que me lo bebiese tranquilo mirando, por un lado a esa vecina mía –ya lo dije–, llorar sobre su vientre hinchado como el de un ladrón de sandías, y por el otro a Yuri, que tenía el blanco de los ojos más blanco que nunca, porque aquella noche abría grandes sus ojos negros para mirarme como lo vi mirarme: parado cerca de la puerta, con la valija llena de la ropa que se llevaban al hospital, mientras yo saboreaba mi café –insisto– como quien come chocolate en el cine ante una película de “Drama en la familia de al lado” o cosa por el estilo.
Los dedos de Yuri no se detenían, parecían escorpiones que iban y venían frotando la empuñadura de plástico de la valija cruzada ante sus piernas. Veía sus manos que transpiraban nerviosas y adivinaba en su mirada de impaciencia lo que deseaba de mí: saber si podría hacer el esfuerzo de apurar esa tacita de café y salir de urgencia. Sentí que me odiaba en ese momento; sentí desprecio hacia ellos. Un sentimiento criminal impregnaba mi corazón regocijándolo; sabía que los tenía a mi merced, que debían esperar por culpa mía, y eso aumentaba el delicioso sabor de mi negro café.
Creí en ese instante que el bebé ya asomaba su cabecita peluda entre las piernas de su madre, que seguía diciendo “me duele, me hace mal”, y pensé que tan sólo los calzones de Sara lo retenían, si calzones se había puesto...
– ¡Vayamos enseguida! –Exclamé de golpe, pensando que si seguía atrasando aquel evento Sara se quedaría pariendo en casa sin tener tiempo de subir a mi break para ir al hospital. Terminé el café, tomé un sobre que contenía un correo importante para depositar en un buzón en el camino hacia el hospital, la llave del coche y apuré el paso hacia la calle. Ellos me siguieron como niños al maestro.


EL AMOR AHOGADO
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lunes, 16 de mayo de 2011

EL TESORO DEL ODIO

El tesoro del odio, pienso yo, es lo mejor que escribí, tanto por la historia, como por el ritmo, por el lenguaje simple y directo, y sobre todo por el mensaje filosófico que nos deja. Cuando el libro termina el lector no puede decir que termina, y esto me parece muy interesante.
A pesar de haber recibido la influencia de muchos libros que leí en aquel momento, y que son El Quijote, Los asesinatos de De quincey, La metamorfosis de Kafka, Luna de hiel y El amor del prójimo de Pascal Brukner y La posibilidad de una isla de Houellebecq, dediqué ese libro solamente a Borges y a Schopenhauer. Esto se debe a que según mi criterio ellos son los únicos que demuestran haber comprendido más ampliamente el universo. Se trata de un hombre ordinario que empieza a encontrarse cada vez más seguido con su doble. Yo creo que si consideramos que todo es paradoja, es legítimo pensar que vivimos en permanencia junto a un doble que, como uno mismo, es y no es al mismo tiempo el lado de atrás de las cosas. En momentos muy especiales de mi vida me ha sucedido percibir la presencia de ese doble mío a mi lado como si fuera la mirada del sueño que uno sueña que sueña mientras uno duerme. El personaje principal se llama Daniel en homenaje al de La posibilidad de una isla, que también es un doble de Daniel.
Cuando en Buenos Aires presentamos la edición en papel y de autor que hicimos con la editorial Proa uno de los periodistas que estaban conmigo dijo que a pesar del gusto que mi Daniel demuestra tener por el arte de insultar y por la crueldad, al final el lector descubre que ese mismo personaje es un hombre bueno, de mucha ternura, amor y respeto. Yo le respondí que es lógico que así sea porque todo es paradoja, y ese personaje no tenía razones para no serlo también.

FRAGMENTO

Dicen que los sueños que se producen durante los estados de coma le permiten al enfermo verse a sí mismo, generalmente desde los pies de la cama en donde está. Recuerdo la muerte de Jean, mi abuelo, que permaneció sus últimos nueve días en el hospital.
Me enteré que lo habían internado dos horas después de que su ingreso se produjese, y mi primera visita fue al otro día por la mañana. Cuando lo vi me reconoció, y hasta pudo pronunciar claramente mi nombre. Pero no tardó para continuar con su delirio, en el que se estaba muriendo despacito. “Esta noche –comenzó a decir y yo a oírlo de cerca– me levanté y fui a ver a las enfermeras, allá atrás, en el fondo del pasillo. Después vine, y como dormía no quise despertarme. Entonces me quedé mirándome largo rato desde la ventanita esa que está ahí –e indicaba un hueco en la pared donde había un botón rojo tapado con un vidrio, encima del cual había un martillito abajo y arriba una frase escrita que decía…, EN CASO DE INCENDIO ROMPA EL VIDRIO Y OPRIMA EL BOTÓN.
         – ¿Y después? ¿Qué hiciste después, abuelo? –y no se acordaba, o decía cualquier otra cosa.
Durante el resto de sus días fui cinco veces más; y siempre habló de sus paseos nocturnos y también matinales. Siempre se veía, y hasta se hablaba a sí mismo. Después se murió.
         En el hospital, donde permanecí veintisiete días en estado de coma, yo también me veía y me paseaba fuera de mí. Recuerdo una vez que salí del hospital en pijama y fui a buscar a Joaquín hasta su escuelita para pasar el fin de semana con él en casa. Pero el director no me dejó sacarlo, argumentando que yo estaba convaleciente y que no podía hacerme responsable de nadie, menos aún de mi medio hermano. No obstante, permitió que me quedase con él, en su habitación, donde pudimos hablar tranquilos y en francés. Joaquín, entonces, me contó que él no era ni mi contrario ni mi hermano, sino yo mismo. Y que si yo no hubiera destruido la carta que mi madre había dejado en lo del notario, ahora lo sabría, porque en esa carta mamá me contaba todo como de muy chico se lo había contado a él, es decir a mí.
         Como no lo comprendía, él me explicaba en detalles.
–Es tan fácil de comprender...




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domingo, 15 de mayo de 2011

LOS ENCONTRADOS

LOS ENCONTRADOS es una novela corta, tan corta que algunos podrían decir que es un cuento largo. Pero yo defiendo la definición de novela, y me opongo a la de cuento largo. Como casi todas mis novelas, ésta tiene algo de policial, pero más marcado que en las otras. Es una especie de homenaje a De Quincey; yo acababa de leer por segunda vez El asesinato como una de las bellas artes y me puse a escribir asesinatos que dejé en el ordenador unos meses, más tarde leí algo sobre los bebés robados durante la dictadura que duró del 74 al 83 en Argentina; imaginé el tipo de personalidad de esos chicos, que tenían los genes y los recuerdos de unos y que habían sido criados por otros, que fueron los asesinos de sus padres o los cómplices de los asesinos que padecimos todos. Entonces me acordé de los asesinatos que había escrito; los fui a buscar, hice una mezcla y me salió ese librito.

Lo que más me gusta de esa novela es que contiene una historia muy larga en muy pocas páginas. Discúlpenme la metáfora, pero al escribirla logré hacer como hace la electricidad, cuando se desata del cielo para ir a la tierra elige camino más rápido. Para escribirla, quiero decir, encontré el lenguaje más directo. Se puede leer ese libro en un poco más de una hora siguiendo un trayecto directo y sin obstáculos de retórica o caracoleos arcaicos.

Es un librito que me gusta mucho, tiene mucho humor, Me reí bastante al escribirlo.


FRAGMENTO


–No. Te estoy diciendo la verdad; cumplo la orden que me dio Minerva. En lo que respecta al odio estás acertado: te odio, hijo de puta. –Y disparé tres balazos seguidos en el mismo agujero. Ninguna bala se le quedó adentro, como me lo había pedido Minerva cuando me dijo que le llenase la cabeza de plomo; las tres pasaron del otro lado y se metieron en el calefón, que estaba atrás.


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sábado, 14 de mayo de 2011

LA CINTA - Staranova Beth Yaacov


Tengo el honor de anunciar el nacimiento de una nueva novela que vio el día entre el 18/12/12 y el 02/01/13. Se trata de LA CINTA; que es una cinta de Moebio entre Ginebra y Praga e incluso más lejos, siempre alrededor de dos sinagogas. Otra vez un homenaje a Borges, otra acentuación de mi simpatía por Kafka, y sobre todo una expresión de mi apasionado amor por Carmen.

FRAGMENTO


13

“Había una vez –le conté a Carmen la última vez que nos vimos– una isla que tenía la forma de un ocho, en ella había dos países que seguramente han sido el mismo. La frontera era una ese que iba del sur al norte o del norte al sur, y los dos territorios eran iguales en tamaño y en número de habitantes.  Los del país del este nacían, envejecían y al morir eran encerrados en una pirámide que estaba en el sur. Poco después, los muertos se despertaban, se daban vuelta y por instinto pasaban por un túnel al país del oeste. Una vez ahí, esa gente ya vieja, ya muerta y ya resucitada empezaba a rejuvenecer y a dirigirse hacia el norte. Al llegar, ya nuevamente niños, también por instinto comenzaban a subir a una montaña que en la cima tenía una roca lisa, de unos diez metros de diámetro, y honda como un plato. En ese plato los bebés caían y morían de vuelta. Después, el sol y el aire los secaba y se convertían en escamas del color del hueso que el viento, siempre del oeste, dispersaba sobre la tierra y el mar.
‘Cuentan que esos dos países y sus habitantes existieron realmente y desaparecieron después. Dicen que olas gigantes se llevaron todo y que aún quedan la pirámide y la montaña con la roca. Hay arqueólogos y científicos que defienden la hipótesis que las escamas del color del hueso son el esperma del principio hasta el que cada uno de los cuerpos o seres había rejuvenecido, y que en esa isla las mujeres eran fecundadas tanto por esas escamas de muertos resecos como por el amor de los hombres.”
–A lo mejor esa gente no desapareció; logró adaptarse y ahora sigue existiendo en el fondo del mar.
–Tal vez, pero a mí se me hace que esa gente somos nosotros. Que la muerte es un sueño hacia el despertar, que el nacimiento una vigilia en la que nadie comprende lo que ha soñado, y que en los dos, sueño y vigilia, siempre somos el mismo y la especie.
Lo que más temo del amor que siento por ti y por tu cuerpo es que me dan ganas de fecundarte.

martes, 10 de mayo de 2011

ALGUNOS POEMAS

MOBY DICK ET ULYSSE





Je me suis arrêté un jour
dans une exposition de baleines
et j’ai été charmé par une
qui était déguisée en sirène.

Elle me jetait des regards
dans son ballet aquatique
et moi tout jeune garçon
j’ai trouvé ça érotique.

Je l’ai invitée à sortir
boire un coup dans la piscine
et elle amoureuse de moi
m’a prié d’entrer dans la marine.

Navigant sur toutes les mers
elle me suivait dans l’eau
et pour aller avec ma sirène
j’ai fait couler mon bateau.

Oh! Sois maudite, poisson
l’orage te taille l’échine
je suis dans le fond de l’océan
et officier dans la marine.


ABEL




No me dejes ahora,
muérete mañana conmigo,
en el mismo ataúd,
en el mismo espejo.

Quédate entre mis seis maderas,
déjame ser el reflejo de tu sombra,
ven, déjame morirte
de ganas de morir contigo.


PLANOS






Todas las mañanas
me despertaban en la hoguera
los llantos de unos niños
que no dejaban de arder conmigo.

El insomnio había conquistado los espejos,
y las llamas, como los reflejos de todo,
se multiplicaban agrandando el mundo
que comenzó a llamarse sol,
donde comencé a arder
y ardo todavía entre inocentes.


COMO SI ETERNAMENTE FUERA


No sé cuál empieza cuál termina.
Somos y estamos para ser y para estar
temporalmente
y eso no tiene sentido.
Mañana estaremos y seremos
provisoriamente
porque los que nos recordarán
dejarán de ser y de estar
y serán a su vez recordados
hasta que ya no quede nadie
para estas cosas solamente nuestras, humanas.
Nuestros hijos son como nuestros muertos
y como nosotros mismos,
nacidos de la intención de prolongarnos,
de nuestra absurda voluntad de ser eternos.
No aceptar la muerte del muerto
es no aceptar la nuestra;
nunca lloramos al muerto, sino a nosotros mismos.
Más nos alegra el nacer del nacido
porque nos ilusiona,
nos hace creer que retenemos el tiempo.


SANTIAMÉN





Al situar los astros del universo
he separado la sustancia
de los envases humanos
–muñecos rellenos de fórmulas
matemáticas sin salida–;
he visto la Rosa inasible
y hacia ella he ido
cuando ya nada de la vida social
disipaba mis deseos en el cosmos.

“No los matemos, Majestad;
mejor enseñémosles a pensar
para que se maten solos y sin sangre.”
Pero vi que les enseñaban a creer
y engendraban cadáveres
que nacían muertos para multiplicarse.


ARGENTINA





Nadie pudo llegar al pie de las tumbas
en el fondo del agua color de león.
Las madres agotaron sus lágrimas,
los poetas escribieron elegías platónicas,
y en los prostíbulos del otro lado del mar
las sirenas ocultaron el cuchillo.

Inocencias rotas, civilización destruida,
lágrimas de dolor infinito,
muchachos como mi hermano,
como mis amigos y yo hemos sido...
Futuro asesinado en el vientre de mi tierra
donde las osamentas del genocidio alzaron
torres de gente desgarrada del alma de la Patria.


NÉBULA





Espejos o espejismos en manos
que extiendo hacia el lugar en que
¿estará el tesoro?
Son sabias dudas,
flores del muro de un convento
que nacen por la mañana
y mueren, o duermen.

¡El jorobado un fémur!
Ay, del labio.
Tontas hojarascas, confusión.
¿Por qué una apariencia de tragaluz
palidecería en el rincón de la bóveda?


LES VACANCES EN VENDÉE


à Bruno, frère de Michel en Particules


Une vachasse vint s’ajouter à ma queue

descendant lentement de la dune d'en face;

le soleil avait déjà quitté la cime des autres.

Elle attendait derrière moi en remuant un chapelet rouillé

fait avec de vises plates et des écrous marrons.

À gauche, le train vers le sud arrivait de l’ouest,

une vitre s’ouvrit, un arabe tombât près de la plage.

Les vacances en Vendée sont toujours ensoleillées,

avec des piques de nuages légers comme du tulle.

Deux petites pétasses pissaient devant de beaux mâles

qui regardaient leur poils frétiller entre les gouttes dorées,

restreinte, ma copine de queue rangea son chapelet dans sa chatte;

nous attendions poliment nous faire servir des frites.

As-tu du sommeil ou des somnifères?

As-tu un ornithorynque en cage dans ton congélo ?

As-tu envie de moi, de venir chercher les pas de prières

catholiques au fond de ce que j’ai dedans ?

Je n’ai jamais su si elle avait toujours était aussi grosse,

elle était moche et affreuse nue,

avec des boutons jusqu’à l’Avé Marie

et un nœud comme de cravate dans sa voix d’aluminium

qu’allait finir hélas par filtrer mon sperme après ses dents.


GASTRONOMIE DOMINÉE


C’était un bel endroit où ils allaient pour mourir,

après ça a été fermé parce qu'il y a eu des morts.

Maintenant on tue chez les gens, un coup de fils suffit;

les meilleurs sont ceux qui meurent tous seuls à la maison,

ça coûte moins cher à la SÉCU et le locataire suivant fait le ménage.

Grande mère est morte d’ennuit et papa du suicide,

grand père des hémorroïdes et maman du cholestérol;

j’ai eu même un frère qui est mort à la naissance.

C’est un lieu touristique, la naissance en été;

en hiver il fait trop froid, en automne un peu bien triste

et au printemps il n’y a rien à manger dans la tortue.

Le soleil couche toujours dehors en attendant l’entrepôt;

où on amènera les morts neufs pour raser, laver

et jeter en ordre dans un trou écologique et loin;

on en fabriquera un jour du saucisson pour les chiens

et du pâté en barquettes pour les rats d’aveugles;

le gouvernement y pense sérieusement

et ma voisine s’entraîne à empoisonner des arabes.

Feu ma mère en aurait fait du hachis Parmentier.

elle faisait ça bien, ça attirait les pompiers à venir toujours dans notre HLM.

« Pas besoin d’incendie entre nous, ma patronne », plaisantait le plus gros,

le maigrichon se taisait, me laissait toujours la viande et mangeait la purée.

Vers sa fin feu mon père a fini cocu,

je crois que le hachis était trop bon pour le gros.

On verra le prochain, toujours avec de la bintje,

mais de la viande de morts, plus du tout de bœuf.

Les camions de La Poste ramènent déjà des gens de Roumanie;

on dirait des allemands tristes,

comme avec des défauts de fabrication trop à l’Est.

Certains bateaux bennent des africains sur Marseille;

de l’Amérique du Sud on ne ramène plus,

la viande trop sucrée ne plaisait même plus à nos vaches normandes.

J’ai gardé un gigot de chaque et même du chinois dans mon congélateur;

j'attends de ma cousine la recette de ma mère pour manger du gens.


PHRASES


I HAVE A BIKE


Mon vélo est noir et beau

comme une nuit sans lune

éclairée par le regard

d'une très jolie fille rousse

qui fait pipi dans une fontaine d'argent.


LES ÉLÉPHANTS


Mes Cabasse sont deux éléphants bouddhistes
nés en Thaïlande

qui me prêtent leurs oreilles.